Capítulo 7

Tengo pensado ir a visitarla mañana ya que ella no se presentará a la empresa porque no le toca venir.

Pero la verdad es que no sé ni donde vive, pero le diré a mi secretaria que me consiga la dirección, ya sea en su curriculum o llamandola a ella para pedirsela.

Pero es que la verdad me da cosa que ella crea que quiero su dirección para poder ligar con la pobre chica como siempre lo hago con las mujeres.

Estuve analizando un buen rato y ya sé, le diré a Marta (así se llama la secretaria) que necesito el curriculum de la señorita Miller, para ver su historial de estudios y poder ver si es apta para un puesto en la empresa cuando finalice su pasantía.

Les cuento que tengo tantas ganas de pedirle disculpas y me sorprende porque yo no soy de las personas que les gusta andarse disculpando pero con ella es diferente.

Llamo a Marta y le digo que me traiga la carpeta que necesito, minutos después dentra mi secretaria a mi despacho y me extiende un folder, el cual contiene los documentos, o sea la información personal y profesional de Miller.

Le digo que gracias por traermelos y que se puede retirar, no sin antes recordarle que sea confidente entre ella y yo para que al final sea una sorpresa para la señorita Miller, ella asiente y se retira.

Bueno aquí vamos, comienzo a leer lo que contiene el documento y me sorprende las excelentes notas que tiene en la facultad y bueno en toda su carrera de estudio.

Y me sorprendo porque sabe tres idiomas. Pero bueno ahorita lo que más me interesa es su dirección.

Me doy cuenta de que no vive tan lejos de la empresa, por lo que decido mañana a primera hora antes de venir al despacho ir a su departamento para ofrecerle mis disculpas, espero encontrar el apartamento en donde vive y que ella no me vaya a sacar a patadas de su domicilio.

Aunque si lo hace la comprendo, jaja río con todo lo que mi mente piensa que ella me hará.

Esa noche llegué a casa y casi no pude conciliar el sueño pensando en lo que le diría a la señorita Miller y no volver a cagarla con mis palabras mal dichas. Al final de tanto pensar me quedé dormido.

Ya era de día cuando desperté, me levanté rápido porque ya era tarde y no escuché la alarma, me bañé me vestí y salí sin desayunar con rumbo al apartamento de la señorita Miller, sé que me voy arrepentir de hacer esto pero ni modo, mi conciencia no me deja tranquilo por haberla tratado de aquella forma.

Manejo directo al apartamento de ella, no lo voy a negar estoy nervioso.

Llego al lugar donde su curriculum decía que vivía.

Me quedo un momento frente a su apartamento luego bajo del auto y camino a la puerta para tocar el timbre.

Al poco tiempo se abre la puerta dejandome ver a la señorita Miller sorprendida de verme, está vestida aún con su pijama que consiste en un short muy cortito y una camisola todo en color rosa y se ve de infarto.

Ella me hace pasar y se ve que es un apartamento pequeño, pero está arreglado muy bien y con decoraciones bonitas, se siente bastante acogedor a pesar de ser pequeño.

- Señor Alexander que se le ofrece, me dice ella.

- Pues verá señorita, estoy aquí para ofrecerle disculpas por mi trato de ayer. Sé que no la conozco y no debí juzgarla antes de tiempo.

Pero como usted sabrá, una de las empresas está sufriendo un desfalco y eso me tiene frustrado y por eso reaccioné así en ese momento.

- No se preocupe señor Alexander le entiendo. Pero permitame un momento voy a mi habitación a ponerme ropa decente porque no me siento comoda estar así frente a un hombre.

- Adelante le dije. Cuando ella se marchó a su habitación me le quedé viendo su cuerpo y que lindo trasero se carga, es algo bajita pero tiene muy bonito cuerpo.

Que bueno que decidió irse a cambiar porque yo ya sentía que me le tiraba encima a quitarle su pijama y comermela a besos.

¿Y que significa eso que dijo que le daba pena estar vestida así frente a un hombre?

Será que.... no no creo que ella sea virgen todavía deseguro lo dijo porque es timida.

Carolina...

- Que pena que mi jefe me haya encontrado en pijamas, sentí que me puse colorada cuando lo ví de pie en la puerta. No me imaginaba que venía a pedirme disculpas y bueno como yo no soy rencorosa le dije que no hay problema.

Sentía que se me quedaba viendo mi cuerpo de una manera distinta, como si deseara desnudarme con la mirada y la verdad me sentí muy incomoda y caliente, no lo voy a negar aunque no sé si sea por la calentura que me está entrando de nuevo pero solo termino de preparar mi desayuno y me voy a la clínica a checarme.

Hace un rato llamé a la señora Matilde y me dijo que no fuera a la tienda, pero que fuera a checarme porque puede ser alguna infección lo que tenga.

Salí de la habitación y ahí se encontraba mi jefe aún sentado en el pequeño sofá que había en la sala.

- Disculpe señorita que haya venido a quitarle su tiempo, sé que hoy no va a la empresa por eso decidí venir a buscarla a su apartamento y como le decía solo venía a pedirle disculpas y ya me voy porque se me hace tarde y aún no he desayunado y tengo una junta muy importante.

Nos vemos mañana.

- Señor si gusta puede quedarse a desayunar, disculpe que no le haya ofrecido ni una taza de café, pero es que como usted vino tan derrepente me puse muy nerviosa porque pensé que me diría que ya no me quería en la empresa.

Sientece en unos minutos estará el desayuno ya casi lo termino.

- Está bien señorita esperaré el desayuno, porque la verdad con ese aroma a comida que se viene, créame que me estaba conteniendo de pedirle, ella me sonrrió y que linda sonrisa la que tiene.

A los pocos minutos salió con dos platos de comida y para mi sorpresa son los famosos tacos mexicanos, los colocó en la mesa y se regresó por dos vasos de jugo de naranja.

Se ve muy rico le dije, y ella me sonrió y se sonrojó. Que linda se ve así toda nerviosa. Nada mas que no la veo con ese brillo que ella mantiene en la empresa se le ven apagados sus ojitos como si estuviera enferma pero no la veo sentirse mal.

- Disfrute su desayuno señor le dije. A todo eso, sentía que mi cabeza me iba a explotar del dolor pero no lo demostré.

Estuvimos callados y en un momento él me preguntó que si trabajo o mis padres me mantienen, a lo que yo le respondí que trabajo en una tienda de ropa y con eso me doy mi estudio, él se me quedó viendo sorprendido pero no dijo nada más.

- Bueno señorita el desayuno estuvo muy rico, me encantaron los tacos mexicanos, nunca los había probado pero ahora sí ya se que son deliciosos.

Ahora me retiro para no seguir quitandole su tiempo y se vaya a trabajar.

- Hoy no trabajaré, estoy un poco mal de salud y mi jefa me dió el día libre para ir a la clínica. Dijo ella.

- Entonces alistese que yo me la llevo para la clínica le dije.

- No se preocupe señor. Me dijo ella, yo me iré caminando no pierda su tiempo esperandome porque puede llegar tarde a su reunión.

- Hagame caso señorita, apresurece y aquí la espero para que nos vayamos.

- Está bien. Pero después no me vaya a culpar a mí por llegar tarde. -Sonrreí y ella se marchó a su habitación.

Saqué mi teléfono del bolsillo de mi saco y llamé a Marta, le dije que cancelara las actividades que tenía para hoy y las pospusiera para después porque no iría a la empresa este día.

Estamos conduciendo hacia la clínica, la señorita Miller va molesta porque no la quise llevar a la clínica que ella me dijo sino que la llevo a la clínica de mi amigo Arturo.

Cuando llegamos a la clínica, ella al ver lo ostentosa que era, muy apenada me dijo que no podía entrar aquí porque debe ser caro y ella no cuenta con el dinero suficiente para permitirse hacer sus examenes aquí.

Le dije que no se preocupara que los gastos corrían por mi cuenta.

Luego se puso más enojada cuando le dije que no iba a ir a trabajar a la empresa porque me quedaría todo el día con ella para acompañarla y que no estuviera sola en su apartamento.

Cuando el doctor la atendió le tomó la temperatura y le dijo que estaba ardiendo en fiebre, que le pondría unos medicamentos y luego si se le bajaba decidiría si la mandaba a casa a descansar. 

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