Capítulo 4

Esa voz es nada más y nada menos que la de Chris Bacardí.

−Supongo que eres bastante sigiloso y rápido, me rindo. – Bufe con todas la de perder, no puedo creer que este diciendo esto, pero debo admitir que es muy astuto tanto que me da un poco de miedo−. Tú, ganas.

−¿Entonces te diste cuenta de que estoy un paso más adelante?−  inquirió victorioso.

−No es eso, solo que quiero descansar y no voy a salir corriendo como veinteañera.

De pronto un mar de carcajadas sale de Takeru.

−Se ven bien los dos, no puedo creer que te rindieras. Jamás lo había escuchado de ti, Emma White rindiéndose, − no paro de reír − ¡Por primera vez alguien te contra resta! Masao…..mo…morira  de risa cuando le cuente lo que paso.

−TA---KE---RUU si no te callas te matare aquí mismo. – demande.

−Lo lamento, es que es tan gracioso, pero sabes ...

−¡Qué! −pregunto con iras.

−Me alegra verte así con esos cambios de humor tan repentinos.

No respondo ante eso, mejor desvío mi vista hacia la ventana

–Lamento que me conozcas de esta forma, soy Takeru Kawa − se presenta como si ante él estuviera el jefe de una organización −, primo de Emma. – saluda a Chris extendiendo su mano a la cual él responde.

−Un gusto, pero ya nos habíamos conocido antes. Tú no recuerdas bien por lo ebrio que estabas.

−Lamento esa primera impresión, no sabía que estabas con ella.

Toda la noche se la pasan conversando tanto de sus vivencias como de los negocios. Yo por otro lado he pedido dos botellas de Soju, una de las bebidas que amo tomar cuando vengo a Seúl. Parece que el tiempo no pasa y estos dos ya se llevan como mejores amigos. 

<<tks....se ha robado a mi primo>>

Ya no aguanto más. Las dos botellas de Soju son mucho, así que decido salir de la mesa.

−¿Te encuentras bien? – Pregunta Chris también levantándose de la mesa.

−Siiiiii.....bueno yo ya me voy, tú quédate con mi primo te lo regalo ....− el alcohol me está mareando, si no llego rápido a mi habitación me quedare dormida y de seguro Chris se aprovechará de la situación.

−Te llevo a tu habitación− dice Chris acercándose más a mí.

−¡No! Piensas que no puedo llegar sola, suéltame. – Gruño −. Nos vemos Takeru disfruta la velada con tu nuevo amigo.

−¿Qué dices Emma? − Pega una risa -. Primero te veo rendirte y ahora mareada. Soy afortunado. Chris, te la encargo por mí.

−¡Tú no me encargues con nadie yo puedo sola! – lo digo mientras me apoyo en una silla.

−Estas más borracha que yo, y te vez feliz.

−¡Cállate! −Camino hacia el elevador, pongo mucho cuidado en cada paso, pero una pequeña elevación hace que pierda el control.

<<¡Mierda!>>

Antes de que tope el suelo unos brazos fuertes sujetan mi cadera.

−Déjame ayudarte, estás muy mal. − lo dice Chris con unos ojos que me emboban.

−No dejare que te aproveches de mí, tonto. − Entramos al elevador y antes de que se cierre Takeru habla.

−¡Primo usa protección, aún no queremos tener un primo pequeño!

Pero que diablos fue eso, mi sangre hierve tanto que quisiera abrir las puertas metálicas, tal como lo hace hulk o el hombre piedra.

−¡Qué dices Takeru te voy a matar! – mi mirada se enfoca sobre la de Chris −. Si te a través a tocarme, te mato Chris.

−No te haré nada, por ahora.

Siento que el mundo da muchas vueltas, mi vista se empieza a nublar tal vez el efecto del soju llego a su punto más alto. No tardo en comenzar a cerrar los ojos y mucho antes de que pudiera abrir la puerta caigo dormida.

Al día siguiente despierto a las tres de la tarde, he dormido como nunca. Recuerdo lo que paso hasta el momento de llegar a mi habitación. Chris me asegura que no me hizo nada y como defensa pone a Tom de testigo.

No pasa mucho para que la tarde termine. También he logrado saber que por un año me ha estado vigilando.

<<¿Qué clase de persona hace eso?>>

Gracias a Tom evito que lo muela a patadas. 

Enserio que tipo más para extraño, me pregunto si no tiene a alguien esperándolo, pero para vigilarme por un año no debe tenerlo.

Antes de irme Takeru viene a despedirse diciéndome que me habrá paso de nuevo en la vida del amor. Puede que sea un tonto, pero tiene razón ya ha pasado años desde que sucedió aquel accidente. Una vez dentro del avión me pongo a pensar en las palabras de Takeru...

<<¿Puedo perdonarme e intentarlo de nuevo?>>

Aún tengo miedo y por ello no quiero hacerle ningún daño. Pero apuesto que, si le contará a Jhoana, todo lo que ha pasado tomaría el primer avión, llegaría a mi departamento y me golpearía para hacerme reaccionar.

Un acta de matrimonio es lo que nos une, solo un papel con letras negras y no existe nada más que lo haga. 

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