IV

Andrea

Sin duda el tiempo es una de las pequeñas cosas que no notas, ya que, te descuidas lo que tú crees que es una semana, y resulta que ya es un mes.

Jamás había entendido el tiempo, y realmente dudaba si algún día lo iba a hacer, pero siempre trataba de estar al tanto de cualquier cosa.

Después de aquella platica en el parque, Kendall y yo habíamos decidido entablar una amistad, ya que para mi el hacer amigos nuevos era un problema debido a mi falta de carisma, (según mis padres), por lo que cuando Kendall me ofreció su amistad, no dude un instante en aceptarla.

Y gracias a esa amistad, no solo había conocido a Kendall, si no también a Logan y James, dos personas que se volvieron prácticamente mis mejores amigos al instante.

Presentarlos con mi única amiga acá en Medford, fue algo extraño para mí, pero Rydel es tan carismática que, en dos segundos, ella se hizo tan amiga de ellos, como yo.

Y ahí me encontraba yo, recordando aquella primer platica con Kendall, después del parque, todas las palabras que compartimos habían significado tanto para mí, ya que en ella podía ver a aquel hombre, que realmente seguía tan enamorado como la primera vez que vio a Jocelyn, a un hombre que estaba tan mal, por aquella perdida, un hombre que lo único que hacia era hacer las cosas por inercia y monotonía, un hombre que estaba pudriéndose en su propia miseria, era solo un chico extrañando compañía, pero no cualquiera, sino… la de ella.

Logan y James estaban bastante preocupados, ya que, extrañaban a su amigo de antes, con el cual podían reír, bailar, e incluso pelear, pero ahora, solo eran recuerdos de aquel Kendall Hills de hace un año.

Así que decidí ayudarlo, quería que recuperara aquel signo de vida, que no solo fuera un muerto viviente, que volviera a disfrutar de las cosas, que se fijara en los pequeños detalles del mundo, que se levantara un día y agradeciera al mundo estar vivo y poder estar alegre.

Yo sabia que sin duda era imposible que el recuerdo de Jocelyn se desvaneciera de su mente, mas sin en cambio, quería lograr que el se levantara y aprendiera a vivir con aquel recuerdo.

Y, hablando del tiempo, he estado 6 meses frecuentando a Kendall, y aunque al principio lo hacia por nuestra mistad, ya que quería verlo feliz, comencé a querer frecuentarlo por algo que crecía en mi interior, un afecto hacia Kendall tan grande que no yo misma podía explicar.

Y siendo sinceras, tenia miedo a enamorarme, ya que sabia que aun el recuerdo de Jocelyn estaba demasiado lejos de poderse olvidar.

Pero las segundas oportunidades, jamás me han abandonado.

Aun no creía que habían pasado seis meses, en los que pude conocer a Kendall no solo en lo exterior, si no en lo interior, seis meses de aquel encuentro en el parque demasiado raro, pero tan significativo para mí.

Aun no tenia idea de que aquel encuentro tendría gran impacto en mi vida.

Y gracias a dios, mis avances con el han sido bastante mejorables, ya que ahora ha vuelto a hacer muchas cosas que había dejado atrás, comenzó a tocar de nuevo la guitarra, volvió a reír con la intensidad de antes, ha salido de casa los fines de semana e incluso de nuevo se ve aquel brillo de sus ojos color verde esmeralda.

Mis salidas con el han sido tan frecuentes, aunque a veces salimos con Logan y James, y a veces solos, y si debo confesarlo mis salidas nosotros solos, son mis favoritas.

Logan se ha vuelto uno de mis mejores amigos, y sin duda es uno de los pilares de mi vida, es el único que sabe que he comenzado a enamorar de Kendall, y reacciono mal, ya que el me ha dicho que mis posibilidades con Kendall son nulas, y aunque al principio pensé que era tal vez por mi físico, mi apariencia, o mi actitud, Logan me dijo que ese no era el problema, si no que Kendall aun no ha podido superar aquel amor de su vida, y lo tanto que significo Jocelyn en su vida.

Aun recuerdo las palabras de Logan: “supera aquel flechazo Andrea, no quiero que salgas lastimada, porque entre todas las chicas que existan, el seguirá escogiendo a ella, solo a ella”

Debo admitir que aquellas palabras realmente tocaron un punto de mi corazón, pero no podría demostrarlo.

Kendall y yo, hemos tocado varios temas que nos involucran, de hecho, me contó todo acerca de Joselyn y lo lamento, de verdad, me sentí tan triste con su historia, ya que lo entiendo, fueron más de 20 años de amistad, y sobre todo amor.

De aquel amor que solo sale en un cuento de hadas, de aquel amor que sueña toda niña encontrar alguna vez en su vida.

Jocelyn fue realmente afortunada por encontrar ese amor, en donde no importara que pasara, ambos aun seguirían teniendo todo su corazón, y sin importar que, ambos regresarían a ellos mismos.

Lamentablemente para mí, me había enamorado de aquellos ojos verde esmeralda, que me llamaban tanto la atención, siempre creeré que podremos llegar a algo más.

Y lamento que todas las advertencias de Logan hallan sido en vano, porque no se desde cuando Kendall me hipnotizo con su mirada.

Tengo algo que confesarte, te mantendré en mi bolsillo, eres mi única brújula, me podría perder sin ti.

Y aunque todo lo que hecho ha servido, aun el sigue yendo los días Jueves, a aquel lugar donde su amada estaba reposando en paz, él cementerio.

Aquel lugar en donde se podía quedar horas, y hablaba con ella, y según él, poder desprenderse de todo.

Pero, yo sabía que eso estaba mal ya que si seguía así no dejaría aquel recuerdo en paz, y él se seguiría afectando,

Afectándose mental y físicamente, ya que podía ver que todo lo que seguía haciendo por el por salir adelante, se perdía en el momento en que entraba a aquel lugar. 

Nadie sentiría su dolor, pero tampoco podía perderse en un abismo de miseria.

Aquí es donde puedes comprender acerca de que el amor es dolor y afecto al mismo tiempo, donde te hace fuerte o te hace débil,

A veces el amor apaga tu brillo.

Muchas ocasiones podía atrapara a Kendall llorando y en una mano tenía aquel retrato de Jocelyn, así que me preocupaba por él, esto no era bueno para el

Kendall llego a la mesa, interrumpiendo mis pensamientos, con dos conos de helado sabor chocolate.

-Chocolate - dije como niña pequeña - mi favorito

-Lo se pequeña - dijo sentándose debajo del árbol, que se había convertido en nuestro lugar especial.

- ¿pequeña? - pregunte curiosa, jamás me había dicho así, aunque me pareció demasiado tierno de su parte

- Perdón, así le decía a...

- Joselyn - dije agachando la cabeza mientras hacia una mueca.

A veces odiaba a Jocelyn por seguir presente

- Si - me miro - no te molesta ¿o sí? - pregunto preocupado

- Es lindo - dije alzando los hombros, aunque por dentro me sentía mal, saber que era algo entre Jocelyn y el.

Kendall

Miraba a aquella pelirroja oscura, y seguía sin poder entender en que, en todos los malditos aspectos, es igual a ti, color favorito, sabor de helado favorito, comida favorita, película favorita, gestos, gustos, disgustos, en fin... Son tan similares, siento que con ella acá te tengo a ti.

Puedo ver que con ella es como tenerte aquí.

Siento que la es la llave que nos seguirá uniendo hasta la eternidad, ella era la clave para que ambos nos volviéramos a encontrar

Estábamos tan cerca de las estrellas, nunca conocí a alguien como tú, hasta ella.

Se puede realmente haber dos personas completamente iguales, pudiera ser que ella era mi segunda oportunidad de tenerte conmigo.

- ¿Como te verías de rubia? - pregunte teniendo en cuenta la imagen de Joselyn, tu imagen.

- Realmente no lo sé - dijo mirándome - me gustaría ver mi pelo de color rosa y verde – dijo pensando

- Te ves bien de todas las formas - dije mirándola mientras nos acercábamos poco a poco.

Andrea.

Estaba pasando, por poco nos besábamos, hasta que el paro el beso.

¿Qué acababa de pasar?

- Gustas comer - dijo mirando al horizonte, mientras que maldecía por dentro.

- Si - dije tocándome la barriga - pizza...

- Con champiñones - me interrumpió

-Si - dije subiéndome a sus hombros mientras me llevaba cargada a ellos, a la pizzería, con mi helado en la mano derecha y ​el de Kendall en la izquierda.

Llegamos a la pizzería en donde comimos algo, mientras seguíamos platicando acerca de todo y nada a la vez.

Estábamos terminando de comer, cuando Kendall me dijo que fuéramos a un lago, fuera de la ciudad, para poder hablar más tranquilos.

Me sentía muy nerviosa, ya que casi nunca salíamos de la ciudad solos, siempre nos acompañaba alguien más.

Y luego llegaron las palabras “poder hablar mas tranquilos”

Sin duda esas palabras tenían un significado tan fuerte para mí, y más, viniendo de él.

Llegamos en menos de 45 minutos, donde me baje casi corriendo del carro, al ver todo el lago tan cristalino y brillante, en medio de la luz de la luna.

Estaba tan atenta al lago, que me espante al notar los brazos de Kendall rodear mi cintura

-Me espantaste - dije colocando mis manos en las suyas

- Discúlpame pequeña - dijo escondiendo su cabeza en mi cuello.

- Es hermoso - dije mirando de nuevo el lago.

-Sabía que te encantaría - dijo volteándome, quedando muy cerca de su cara, podría decir que escuchaba su respiración, que poco a poco se entrecortaba al igual que la mía.

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