Capítulo 4

Si tan solo despertar a las ocho sin la preocupación de si estas por llegar tarde o la pereza de salir de la cama, esos días los recordaba de la primaria y después de años regresaron. Lo cierto es que con el paso del tiempo las cosas cambian, y cuando sucede comienzas a extrañar lo que ya no puedes darte el lujo de tener o hacer. 

━ Deberías bajar ya a desayunar. ━ dijo su madre al entrar y dejar ropa limpia sobre su cama ━ ¿Te quedaste hasta muy tarde despierta?

━ Solamente haciendo algunas mejoras al trabajo, pero solo porque saldré hoy...

━ ¿Quedaste con Leah? Seguro irán a la nueva tienda del centro comercial.

━ No, no quedé con Leah. Ayudaré a un amigo con la elección de un obsequio. ━ salió de la cama dejando las sábanas a un lado y se acercó para guardar su ropa en el armario. 

━ Es bueno que ayudes a tus amigos. Procura no llegar hasta después de las doce, recuerda nuestra clase de cocina. ━ Sarah asintió y al estar sola buscó algo cómodo, pero que fuera abrigador, porque a pesar del sol el frío no era ajena al hermoso dia. 

Luego de una ducha de sólo ocho minutos salió, y se vistió con prisa, pues no quería llegar tarde. Si tomaba el metro podría llegar en veinte minutos, y de ser posible sin ninguna molestia del tráfico. Ató su cabello en una coleta y ajustó los cordones de sus zapatillas, luego se colocó su labial de coco para evitar que sus labios se resequen. 

━ ¿Necesitas dinero? ━ preguntó su madre al bajar el último escalón.

━ Llevo suficiente, no te preocupes. ━ sonrió y agarró las llaves que colgaban en la pared al lado de la puerta de la cocina ━ Con un poco de suerte traeré pastel de manzana, asi que cruza los dedos. 

Definitivamente lo que más le gustaba era la relación que tenía con su madre, era casi como si fuesen mejores amigas, y es que no tenían secretos, o al menos eso es lo que Vanessa pensaba. Lo de las cartas no había sido tema de conversación desde que comenzó. Y ahora que recordaba, no leyó la carta que le entregó  Leah, fue tanta su concentración por los deberes que se olvidó por completo de abrir el sobre. Al volver o por la noche leería la carta antes de dormir.

El viaje en metro fue tal y como pensó, tranquilo y agradable. Al pasar las calles y respirar el aire por la ventana se sentía bien, y al escuchar la risa de los dos jóvenes de su costado no pudo evitar escucharlos. Hablaban sobre su compromiso y de cómo se sentían, los preparativos y por el vestido de novia. Sarah sonrió y por unos segundos se imaginó un vestido blanco, de cola larga y un velo transparente, sin duda las historias o películas de Disney influyeron en su idea de una boda de cuento de hadas. 

━ Bien, ahora solo tengo que esperar a Darell. ━ se apoyó en un poste cercano a la entrada, así no era un obstáculo para las demás personas que ingresaran. Al igual que ella había adolescentes que de seguro venían por algún obsequio o solo pasar el rato, también adultos con sus hijos menores que deseaban descargar su energía en los juegos del primer piso.

Los minutos pasaban hasta que se cumplieron los siete minutos y de seguir aumentando los minutos, eso acortaría el tiempo de ayuda para Darell. Debía darse prisa.

━ Lo siento... ━ al voltear vio a rey de Roma jadeando por la falta de aire. Rió al verlo en ese estado y verlo recargar sus manos en sus rodillas le preocupó. Al recuperar un poco de aire fue cuando habló y la miró ━ Mi hermano me dejó cerca, pero al ver que llegaría tarde corrí.

━ Dime que no ocasionaste un accidente. 

━ Juro que no pasó nada grave. ━ Sarah asintió y procedieron al entrar. Ahora debían elegir a qué lugar irían primero ━ Bien, hay más de ocho tiendas y se dividen en cuatro secciones: tecnología, ropa, cosas para el hogar y comida rápida. ¿Tienes algo en mente?

Darell asintió y la guió de la mano hasta las escaleras eléctricas.

━ Hay tiendas de ropa que le fascinan a Gianni. ━ sonrió.

━ Puedo deducir que tu hermana tiene entre ocho y diez años. ━ lo miró ━ ¿Me equivoco?

━ Está dentro del rango. Mi hermanita tiene nueve años. ━ sacó su billetera y la abrió, luego mostró una fotografía de ella.

━ ¿Está enferma o sufrió un accidente?

━ Cáncer. 

━ Es muy joven...

━ Lo sé. Sin embargo, no pudo evitarse. ━ guardó su billetera en el bolsillo de su chaqueta ━ La sonrisa que viste en la fotografía es genuina, la misma de cuando dijeron que su caso era especial.

━ Es porque ella es especial. ━ añadió Sarah.

━ Ella lo sabe. Todo el que la vea lo dice. ━ llegan hasta el final de la escalera y caminan hasta la primera tienda. Darell le indicaba los gustos de Gianni, se notaba lo mucho que la quería y se esforzaba por encontrar lo que más le gustará. 

Sarah no tenía hermanos, sus padres dijeron que intentaron e hicieron los tratamientos recomendados, y el resultado siempre era el mismo. Habían más opciones, pero decidieron no avanzar más. 

━ Tienes muy buen gusto. ━ dijo Sarah apareció detrás de Darell al verlo contemplar la ropa elegida para Gianni, estaba esperando a que la fila para pagar avanzará. 

━ Tú también. ━ señaló el suéter que llevaba ella en la manos ━ ¿Es un obsequio para tu hermana?

━ Nop. ━ negó. 

━ ¿Alguna prima?

━ Frío ━ rió ella.

━ ¿Sobrina? ━ entre cerró los ojos al quedarse sin más opciones. 

━ Eres un témpano, Darell. ━ colocó el suerte sobre la ropa que eligió él ━ Es para Gia. 

━ Sarah, no puedo...

━ No hay vuelta atrás, y ni se te ocurra dejarlo. ━ le apuntó con el dedo índice como advertencia. Las niñas que estaban detrás de ellos rieron al escuchar a Sarah, Darell sentía su cara caliente y si, sentía un poco de vergüenza, pero no por nada malo.

Pagaron todo y aunque Darell tratara de persuadirla de no llevar lo que eligió, ella hizo caso omiso y salió con todo pagado.

━ No pensé que sería tan fácil y déjame decir que no necesitaste mi ayuda. ━ empezaron a caminar en dirección a las escaleras de descenso.

━ No... Pero es mejor asegurarse que al final arrepentirse. Imagínate en el apuro que podría estar si la situación hubiese sido otra. ¡Estaría perdido!

Sarah rió y le dio un suave golpe en el hombro.

━ No exageres, con una llamada basta. 

━ Tal vez o tal vez no. ━ ambos miraron y sonrieron. 

━ ¿Te parece si celebramos un trabajo bien hecho con helados? ━ preguntó al pisar el primer escalón se las escaleras. 

━ No tengo objeciones, pero yo invitó. ━ estaba a solo cuatro escalones detrás de Sarah y se arrepintió por no haber sido más rápido y subir a las escaleras antes.

━ Solo si... ¡Llegas primero a Mcflurry! ━ y fue cuando Sarah empezó a bajar escalón por escalón, y corriendo hasta el establecimiento de helados.

━ ¡Eso es...! Trampa... ━ suspiró y negó al verse en una terrible desventaja. Obviamente lo hizo porque no quería que él pagara.

Al entrar al establecimiento agarraron una envase y fueron a seleccionar los sabores, luego los dulces extras, aunque por elección de Sarah solo escogió las mini oreos y Darell las chispas de chocolate. 

━ Espero que el peso no sea demasiado... ━ murmuró Darell.

━ No tienes porque preocuparte, yo pagaré. 

━ ¿Por qué lo haces? Tengo dinero y puedo pagarlo.

━ Prometo que la próxima vez tú invitas. ━ avanzó la fila hasta que llegaron a pagar y salir del establecimiento. Caminaron paso a paso sin tener prisa por el momento, mientras platicaban sobre los trabajos que Darell tenía pendiente y de la fiesta de cumpleaños para Gia. Sarah cada vez sentía más curiosidad por cómo sería estar al frente de la pequeña. 

━ Quizás... podría ser otra invitación...

━ ¿Qué? ¿A qué te refieres con otra invitación? ━ preguntó al llegar a la salida.

━ Estás oficialmente invitada al cumpleaños de Gianni. 

━ No sería correcto. No conozco a nadie de tu familia, ni siquiera a tu hermana. Es mejor que no.

━ Descuida, con conocer a una persona eres bienvenida. Además, a Gia le encanta conocer a nuevas personas. Y... puede que le comentará sobre ti...

━ Entonces, nos veremos el sábado por la tarde. ━ afirmó Sarah luego de sacar su celular y verificar la hora ━ Tengo que irme, Darell. 

━ Está bien. Envíame un mensaje cuando llegues. Te enviaré mi dirección al llegar a casa. ━ ella asintió ━ Adiós.

Sarah se despidió con un ademán y caminó hasta la parada del metro, tenía quince minutos de tiempo para llegar a casa y no olvidaba nada. Llevaba consigo el regalo de Gia, y poco a poco su helado se terminaba. Era una lástima porque amaba lo dulce... ¿Dulce? 

━ El pastel de manzana... ━ fue cuando recordó que mencionó a su madre que traería el pastel, y lo olvidó por completo. Subió al metro en cuanto este se detuvo frente a ella, y tenía el plan de pedir por delivery. Sí, resultará un buen plan.

Recostó la cabeza en la ventana y esperó unos minutos para llegar a la parada, si la misma suerte de la mañana estaba de su lado. Disfrutó de pasar tiempo con Darell, y solo había una persona con la pasaba un tiempo agradable, que fuera una mujer, y era su padre. Claro, eso fue antes de que el trabajo incrementará.

Sus pensamientos fueron interrumpidos por una llamada entrante de su padre, al parecer eso solo significaba que él estaba en casa.

━ Hola, papá, ¿ocurrió algo?

━ No es nada malo. Solo llamaba para preguntar si estás llegando o necesitas que pase por ti. 

━ No es necesario, estoy en el metro y cálculo que llegaré en... ocho minutos. 

━ Okey, te esperamos. ━ de fondo Sarah escuchó la risa de su madre.

━ ¿Seguro que está todo bien? 

━ Tu madre solo está hablando con los nuevos vecinos, así que date prisa y podrás conocerlos. De seguro te agradará. ━ lo último antes de colgar causó pregunta en ella. ¿No quiso decir agradarán? Si no escuchó mal, dijo nuevos vecinos, o sea es plural ━ Debió ser una equivocación.

Al bajar caminó hasta llegar frente a su casa, miró las demás casas y se preguntó cuándo podría ser la de los nuevos vecinos. Tenía entendido que una familia vendía su casa, pero no recordaba cuál.  

━ ¡Llegué! ━ avisó y pasó hasta la sala encontrando a un joven, quizás de su misma edad ━ Hola, tú debes ser un de los nuevos vecinos...

El chico volteó a verla y sonrió. 

━ Soy Hwan Luken. ━ por los rasgos de su rostro no era americano. No era japonés o chino u otro país asiático. Sabía las diferencias, y podía decir con total confianza que era Coreano.

━ Soy Sarah, es un gusto conocerte y darte la bienvenida, no dudes en venir si necesitas algo. ━ sonrió y fue a la cocina a tirar el envase de helado ━ Deben estar muy entretenidos con el jardín. 

Desde la ventana que daba al jardín podía ver a sus padres junto a los de Luken.

━ Mi madre siente una gran pasión por la jardinería, por eso desde que tu padre mencionó que plantaron tulipanes rojos quiso verlos. ━ se acercó a la puerta y se apoyó en ella.

━ Entonces deben están compartiendo secretos sobre cómo evitar que se estropeen las flores. ━ Sarah vio que la comida estaba lista y que la clase de cocina con Vanessa sería para otro día. Tampoco veía necesario el pedir por delivery el pastel de manzana, ya que en el repostero veía un pastel de lo que iba a pedir.

━ Mi madre lo hizo, espero que no sea alérgica a la manzana...

━ No, no soy alérgica. Por suerte. ━ sacó su celular y le envió un mensaje a Darell.

Solo un corto: "Llegue bien, no hay que preocuparse". Su respuesta fue un emoji sonriente y la dirección de su casa. 

━ Tienes tiempo antes de que almorcemos  según lo que dijo tu madre. ━ dijo Luken luego de revisar su celular, seguramente comprobando algunos mensajes también. 

━ Vale. Bajo en unos minutos. ━ salió de la cocina y subió a su habitación. Guardó en su armario el obsequio para la hermana de Darell. Emplearía esos minutos en leer la carta pendiente, y la ducha la dejaría para la noche. 

Fue hasta su escritorio y buscó entre los papeles. La noche anterior no ordenó las hojas sueltas y probablemente la carta estaría entre ellas, no era difícil el encontrar el sobre.

━ Aquí está. ━ se sentó en su cama y abrió el sobre.

Querida Sarah:

¿Estás bien? Pregunto porque en la entrada no te veías de buen humor, no estabas molesta, pero tu expresión era la de una chica preocupada. Entiendo que la preparatoria sea algunos días estresante y lleguemos a sentir cansancio, sin embargo, tus motivos pueden ser otros. Aún no somos amigos como para que me reveles que pasa en tu vida, y si llega el momento, no temas ser sincera conmigo. Por cierto, no podré enviar cartas tan seguido, así que te dejo mi número escrito en una nota adhesiva. Obviamente debes enviarme un mensaje primero, así yo sabré tu número. 

J.H

Sonrió y sintió nervios de solo pensar que su preocupación fue notoria, y por el momento no escribiría nada a J.H.

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