4.

50

Minutos antes.

Sostenía el cabello de Simón mientras vomitaba en la arena. Había vomitado tres veces, a él el alcohol siempre le cae mal, lo hace vomitar todas las veces, pero luego, bebe como si no pasara nada. Así que, cuando ya se cansó de vomitar, se sentó y limpié su rostro con un paño, porque sudaba, bebió demasiado, bebió cerveza, tequila y vodka en cantidades. No sé cómo no se murió.

-¿Te sientes bien? -Le pregunté y negó con la cabeza. -Te traeré agua.

Al rato después de hidratar un poco a Simón, lo ayudé a entrar a su auto, pero esta vez al asiento de copiloto, porque no podía manejar así. Los chicos también bebieron, pero se controlaron. Sorprendentemente Alonzo fue el que menos bebió y no Iván, por eso el manejaría. Iván se quedó dormido en el asiento trasero, pensé que se iría conmigo, pero se subió solo un momento a tomar una botella de agua y se quedó dormido.

Entonces yo me fui adelante, necesitaba empacar un par de cosas que olvidé. Yo también bebí, pero solo dos cervezas porque no sería irresponsable y después de hacerlo, comí y bebí agua, entonces me encontraba bien. Tomé carretera a eso de las 2:30pm, después de pasar media hora ayudando a Simón. Iba por la vía al mar, saliendo de puerto velero. Miré la señalización que acababa de pasar, decía máx 80 km/h, entonces llegué a esa velocidad rápidamente, pero decidí ir más rápido porque debía empacar lo que me faltaba.

Llegué entonces a 100km/h y bajé el vidrio del coche. Me gusta la brisa de la tarde y el sol de esa hora, es muy agradable. Escuchaba de The dark side of the moon de Pink Floyd cuando vi a mi costado derecho, una gigante casa campestre incendiarse. La vimos cuando veníamos y estaba bien, ¿qué sucedió? No era solo que se quemara una sola habitación, se incendiaba por completo y parecía que nadie lo había notado. No había bomberos cerca, ni vehículos detenidos, ni gente ni nada y, de hecho, la carretera estaba sola por completo. Esta es una zona alejada, con pocas casas y las pocas, son muy distantes una de la otra. Creo que me detendré más adelante a medio kilómetro donde llega la señal del pueblo y llamaré a los bomber… ¡trash! Algo golpeó fuertemente mi auto, parecía ser una persona, pero no vi bien y en cuestión de segundos, no lo sé, no recuerdo… mi auto dio tres vueltas aparatosas y salí disparada hacia adelante. Mi cinturón se rompió y di vueltas de arriba abajo en lo que se detuvo el auto por completo. Todo fue tan rápido que ni alcancé a reaccionar.

Luego hubo un enorme silencio.

No quedé inconsciente, estaba tirada con el auto a un costado, en la puerta del asiento de copiloto. Me costaba respirar, me costaba demasiado, tanto que empecé a desesperarme. Estaba en shock. Podía ver el auto lleno de vidrios rotos y salía humo de todos lados, creo que explotará, debo bajarme. Intenté moverme, pero fue imposible. Tenía vidrios incrustados en mi brazo y pierna izquierda, y cuando me apoyé de rodillas para salir, noté que no tenía movilidad sobre mi muñeca izquierda y mi mano… estaba volteada hacia atrás y sangraba. Por algún motivo no sentía dolor.

Era como si soñara, cómo si esta fuera una pesadilla de la cual quería despertar, pero no lo hacía. Podía sentir el olor de la gasolina derramarse y tomé valor, me puse sobre mis rodillas, y agarré una de mis botas para terminar de romper el vidrio del parabrisas. Salí, gateando, con cuidado de no cortarme más, pero cuando llegué al césped, notaba como caían gotas sin parar de mi sangre en la hierba. Pero, pero… ¿qué pasó? ¿qué carajos me golpeó? Volteé a ver detrás de mí en la carretera y me quedé helada cuando vi un cuerpo bocabajo a unos metros. Mi corazón se aceleró y grité, me costaba respirar, es que no podía, ¡no podía! ¿yo… lo… asesiné? Intenté llegar como podía, pero cada vez que gateaba, me caía por tanto dolor que empezaba a asomarse. Sentía mi rostro lleno de sangre y esta caía por mi ropa. Mis piernas no respondían, pero me obligué a hacerlo. Gateé lentamente hasta que toqué el asfalto cálido, esto… esto… ¿era un sueño? ¿esto… ocurría? ¿yo… de verdad… le hice daño a ese chico? Me acerqué hasta estar a solo centímetros de un chico bocabajo que estaba inconsciente, salía mucha sangre de su cabeza y de su torso, tenía una pierna doblada y vidrios en muchas partes de su cuerpo. Dios, Dios, Dios, quiero despertar. Yo… no le haría daño a nadie, no a este chico, ¡no pude haberlo matado! Me acosté cerca de él, a solo centímetros de su rostro y lo miré, acerqué mi mano a su nariz y noté que respiraba con dificultad.

-Por favor, despierta, por favor, no te vayas. - Intenté gritar, intenté tomar mi teléfono, pero luego escuché la bocina de un autobús que se detenía y escuché la voz a la distancia de uno de los chicos, no sé cuál era, porque me desplomé bocarriba y miré el cielo, y luego me invadió una completa oscuridad.

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