Capítulo 5

Así fue que un día las chicas salieron a comprar al recreo y me quedé sentada en mi banco escribiendo una canción o lo que me pareció que podría serlo, aunque no era muy original para esas cosas me gustaba pensar que podía serlo algún día si practicaba mucho con algo. De pronto sentí que alguien se sentó al lado mío y aunque todavía no lo había mirado sabía que era el, algo en mi cuerpo se puso en alerta sabiendo la presencia de peligro y tratando de hacer caso omiso del acontecimiento, aunque para que negar que mi corazón estaba en 150 pulsaciones por minuto, trate de seguir con mi estrofa, él se quedó mirándome durante un rato y en mi mente solo había sentimientos encontrados

- Creo que PERDICIÓN es la palabra que estás pensando - Dijo él en un susurro cerca de mi oreja, para que no lo escuchara nadie más.

Los pelos de los brazos se me pusieron en punta y aunque no quería moverme porque estaba muy cerca, levante lentamente la cara y lo mire, directo a los ojos, no sabía si me lo decía por la estrofa o en verdad podía leer mentes, descarte rápidamente la segunda opción y aventure un - puede ser, gracias- le dedique una tibia sonrisa tratando de que no se notara el nerviosismo que me producía tenerlo cerca aunque dudaba que no viera lo roja que me había puesto....maldita hora de ser media albina para que se note el color en mi cara...y baje la mirada a la hoja tratando zafarme de su encanto abrumador. Ya hasta dudaba que  escuchara como latía mi corazón, parecía que estaba haciendo ejercicios o peor.

Se levantó , me hizo una reverencia y se fue para atrás, justo en ese momento y como si las hubiera percibido entraron las chicas con sus gaseosas en la mano, yo no sabía si debía contarles o no, ya que tampoco es que hubiera dicho nada sobre el tema antes, ya que cuando ellas hablaban yo me limitaba a escuchar y de vez en cuando decía un Mmmmm o Ahh o Uhh pero no mucho más, ya que era la única que todavía no había tenido un novio con mis 16, pero no es que tuviera ningún problema, simplemente no me alcanzaba el tiempo para eso, entrenaba estudiaba y casi no mucho más.

Decidí que no era nada importante, al fin y al cabo que les contaría a mis amigas, que alguien me había hablado. Guau era una estupidez solo de pensarlo asique descarte la idea de mencionarlo.

Así pasó  el tiempo y si bien alguna que otra vez, me miraba o me dedicaba una media sonrisa, que me hacían sonrojar, sobre todo y era lo peor pasar adelante a exponer algún trabajo, trataba de no mirar para ahí pero muchas veces fracasaba, pero no hubo más acercamientos, hasta que un buen día, cuando sonó el timbre del primer recreo, con Eve y Natt nos fuimos a la puerta del aula a tomar aire para despertarnos, cosa que hacíamos los lunes que tanto costaba despertarse, y mientras yo estaba parada en el umbral de la puerta, pasaron varias cosas a la vez, Natt estaba contando de su nuevo novio, que obviamente lo había conocido en el boliche la noche anterior y que ni siquiera recuerdo el nombre ya que como por lo general no le duran más de 2 semanas ni me molesto en recordarlo, y de pronto se quedó mirando en silencio al igual que Eve por encima de mi cabeza, en ese mismo instante siento que me apoyan dos manos en mis hombros y acto seguido como si me aplicaran una descarga eléctrica pero de baja potencia y se me pone la piel de gallina, mi columna se puso rígida, y el corazón comenzó a latir a 200 pulsaciones por minuto, podría decir que casi era taquicardias no puedo describirlo exactamente ya que nunca tomé ninguna droga, pero fue como si tuviera un subidón de adrenalina y mis poros explotan de placer, era más que agradable, por lo que instintivamente cerré los ojos e inspire profundo y fui soltando el aire de a poco, casi como si intentara poder volver a hacer reaccionar mi cuerpo escuche su voz al lado de mi oído

- Mmmmm realmente interesante - era como si él también hubiera sentido algo parecido a mí, o al menos eso me pareció. 

Sacó las manos, y es como si hubiera vuelto a la realidad, no sé qué pasó pero hubiera jurado que todo se detuvo en ese momento hasta que se fue el contacto y por lo que a mí me pareció un rato en realidad sucedió en menos de cinco segundos, yo reaccione y me corrí de la puerta dejándolo pasar y podría jurar que se fue sonriendo, aunque yo todavía sentía el peso de la gravedad en mí, esa sensación que se produce cuando salís de la pileta después de estar un rato, que sentis como si tu cuerpo fuera el doble de tu peso, exactamente eso sentía, asique nos fuimos adentro a sentar y me pregunté si se habrá notado mi cara de asombro porque las chicas no pararon de hablar de mi estado y trataron en vano de que vaya a comprar algo de comer.

Después de semejante suceso empecé a preguntarme si estaba volviéndome loca y si no estaría alucinando cosas, ya que mi mente aun no procesaba lo sucedido e intentaba darle razón a cosas que claramente no podía explicar. Ese día no tenía entrenamiento asique me fui a casa a tomar mis clases de bajo y canto.

Fue un alivio la descarga que me producía el canto y la vibraciones del bajo que hacían que todos mis sentidos se liberan y mis tensiones se relajasen, amo la música tanto como el patinaje, uno me aclara mentalmente y el otro físicamente, y no me imagino uno sin el otro. Termine totalmente agotada, comí algo que me dejó mi hermano, ya que no me gusta cocinar y si no comería cualquier cosa que encuentre en la heladera  y me fui a duchar.... acto seguido me puse el pijama más cómodo que tenía y puse música a un bajo volumen y me dormí enseguida. Esa noche tuve un sueño extraño, por un lado estaba yo en una habitación y había gente extraña que no sabía bien quienes eran pero que me tenían encerrada y me miraban como si fuese algo comestible, la verdad es que me desperté sobresaltada cuando mis ojos se encontraron con unos ojos que me miraban desde la otra esquina de la habitación, y que eran los de Markk.

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