Capitulo 3

Cuando le rompen el corazón a alguien, este se encierra en su cuarto, come helado o dulce, para apaciguar el dolor, sin embargo, hay otros que prefieren beber para ahogar las penas. Diferentes métodos, mismos resultados.

En este caso, yo opte por beber hasta no recordar. ¿Para hacer qué? Casarme, algo que todos hacen hoy en día ¡Qué gran idea!

Oh, pero el hecho no acaba allí, no feliz con la situación elijo casarme con uno de los hombres más influyente de la actualidad, y solteros más codiciados, ¿dije que era multimillonario? Simplemente fabuloso. Viva el sarcasmo.

“¿Enserio Rae?” me pregunte a mí misma.

—Señorita, no hay ningún error, ustedes dos llegaron y solicitaron el servicio de matrimonio con la autenticación por un juez, y su esposo pago en efectivo. —dice la mujer, que me llamo anteriormente. Cuando leí el documento pensé que era una broma de mal gusto, pero tal parece que no era así—. Incluso hay fotos de ustedes dos.

¡Santa madre!

—Dile que te las mande. —susurra la pelinegra a mi lado.

Estaba en mi apartamento, cuando vi el certificado, le mandé una foto y en seguida vino. La situación ya parecía reality show solo faltaba que saliesen las cámaras en donde todos gritasen “¡Es una broma!”

—¿Me las podría m****r? —repito, para que la mujer me escuchase.

—Claro, se la envío. —dice.

Escucho en el fondo las teclas siendo presionadas, mientras sigue masticando algo, que al estar en el teléfono se amplifica el gesto y resulta molesto. Alayah al escuchar eso entra desde la laptop a mi correo, me lo da para que inserte la contraseña y esperamos impacientes el email.

—Listo, ya se los envié. —Me informa la mujer. Vuelvo a cargar la página, y allí está el correo, con varios archivos adjunto.

Alayah da clic al primer archivo, y se despliega una ventana, dejándome ver como estoy con mi vestido de bodas, abriendo una botella de vino. Mi amiga pasa a la siguiente imagen, y esa es la prueba irrefutable de que Gabe y yo de verdad nos casamos en Las Vegas. Mientras Aly pasaba las imágenes, fragmentos de esa noche aparecieron en mi mente, y el recuerdo vago pero real del momento en donde dije “si, acepto”, hace que esto sea aún más real, no es una broma. Me case.

—Oiga, joven… Tengo otras cosas que hacer, si quieren cancelar el matrimonio está bien, la mayoría siempre cancelan, pero aviso de que no se hacen devoluciones del dinero. Que tengan buenas noches. —

Asiento, como si ella me pudiera ver y cuelga.

—Mírale el lado positivo, por lo menos no fue David. Eso si hubiera sido un martirio—La observo, mientras sigue observando las fotos. Ella lo estaba tomando con tanto humor, y eso aligera la tensión—. Te imaginas coger con él y que te diga “No, no lo estás haciendo bien, eres una inepta”

Me reí al pensar en ello, Aly tenía una manera de encontrarle lo divertido a la vida, mientras yo no, cuando no tenía el control de las cosas me ofuscaba. Al final de cuenta, el destino se había empeñado a que me casara, aunque presentía que esto iba a dar un giro a mi vida.

—Recuerdas que me contaste que te habías despertado en la cama con un desconocido. —Me recuerda, la morena y yo asiento. — ¿No crees que era Gabe?

No se me había ocurrido hasta ahora, compare la anatomía del desconocido con la de Gabe, y tenían ciertas similitudes, sin embargo, no sabía si Collingan tenía ese tatuaje, en su hombro. ¡Maldición! Porque no recordaba más, sobre esa noche, ¿Qué sucedió esa noche?

—Todo esto me dio hambre. — La chica se levanta y busca su bolso para agarrar su teléfono. —¿Sushi o pizza?

—Pizza.

Mientras la pizza llega, decido ir a darme un baño, necesitaba relajar los músculos. Todas estas semanas habían sido agotadoras y estresantes, si también añadimos este último incidente, eso provoco que mi cuerpo se tensara aún más.

Cuando el agua toca mi cuerpo, puedo sentir como las preocupaciones desvanecen hasta desaparecer. A regañadientes salgo de la regadera después de unos minutos, y me visto con mi pijama, me quito los lentes de contacto y me pongo mis gafas.

Salgo de la habitación y el olor a queso e pepperoni hace que mi estómago ruga por el hambre. Cuando estoy arrancando un pedazo de pizza, veo como Alayah le coquetea al repartidor, y este le devuelve el billete de veinte dólares, además de darle su número.

—¡Eh, eh! — exclamo, acercándome a la puerta—Muchas gracias, pero tome su pago, no necesitamos que nos pague.

Le quito el dinero a mi amiga y le doy el dinero espero el cambio, para luego cerrar la puerta.

—¡Oye! Que descortés, no estaba invitando la pizza. —se queja sentándose en el sofá.

—Si porque lo sedujiste, no estaba en su sano juicio, además deja de hacer eso, es realmente incomodo, porque luego cuando vaya a llamar de nuevo, van a venir queriendo algo más que el número.

Alayah se limita a agarrar un pedazo de pizza, mientras revisa su teléfono. Después de su ruptura con Will, no fue la misma, algo se quebró en ella, y no debo de ser psicóloga para darme cuenta.

Esta enciende la televisión, y el canal predeterminado está pasando noticias, el volumen está bajo, pero puedo escuchar de como hablan de un depredador sexual que anda suelto y que las autoridades están detrás de él, ya que ataco a más de diez mujeres entre 15 a 25 años, ochos de ellas las mato, una está gravemente herida y otra sobrevivió, siendo la única testigo. Eso me da escalofríos, y estoy por decirle a Aly que cambie de canal, cuando cambian de segmento.

—Wii, farándula. Ese es mi segmento favorito. ¿Sabes que el cantante sur Coreano Lee Yoon Su, tiene pareja? Se me rompió el corazón, pero aun así no está dicho de que duren. — comenta Aly, y ruedo los ojos. Ella y su obsesión por los coreanos.

Mire el segmento hasta que pasaron las imágenes de Gabe saliendo de la oficina, reconozco que ese es el mismo saco que llevaba hoy en la mañana. Aly no lo duda y sube el volumen, porque es raro verlo en el segmento de farándula.

—El magnate de 28 años, Gabe Collingan, se le vio en diciembre del año pasado, saliendo de unas de las iglesias de Las vegas con una joven, no identificada. Se cree que el empresario se casó en una ceremonia muy privada, aun no ha dado declaraciones al respecto, aunque sus abogados en las redes sociales, comunicaron que demandaran a todo el que especule falsedades sobre la vida del presidente de Collingan’s & Asociados Internacional S.A. ¿Sera que el magnate, habrá encontrado el amor?

Me quede estática, incluso un poco de salsa de tomate recorrió por mi barbilla y cayó en mi pecho. Esto se había salido de control.

No pensé en la posibilidad de que los medios se enteraran tan rápido de la noticia, cuando yo apenas me había enterado esta tarde. Ahora si estaba preocupada, aun no sabían quién era, sin embargo, ¿Cuánto tiempo les tomaría averiguarlo? Número de teléfono, redes sociales, dirección donde vivía, además de saber quién son mis familiares. Sabia de lo que veía con las celebridades lo que los reporteros eran capaces, y eso me preocupaba más por mi padre, él era un hombre mayor, incluso me preocupe por mi madre. Esto iba a ser un desastre.

—Rae, oye…—Me giro al ver a Aly, con mi teléfono en la mano. Me siento desorientada por un momento—Alguien quiere hablar contigo.

Me pasa el teléfono y con la mano que me tiembla, lo llevo a mi oído.

—¿Quién habla?

—Buenas noches señorita Brooks, soy el abogado del señor Collingan, ya he enviado a su domicilio un auto para que la recoja, por favor no hable con nadie sobre esto. Que tenga buenas noches. — El hombre habla tan rápido que me cuesta seguirle, hasta que cuelga. Abogado. Llamo. Auto recogerme. Yo jodida. Ok, listo entendido.

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