Mi Don

Aceptó, duermo mejor cuando Thomas está a mi lado.

Me desperté contracturada, me duele la columna, tomo unos analgésicos del baño para que pase el dolor y reviso mi celular. Tengo dos mensajes, uno es de Leonard " Creo que atrapamos algo en la fábrica, ¿puedes venir? Necesitamos tus poderes"

Abro el otro mensaje "Hey Di, no pude ir anoche, estuve trabajando hasta tarde con el caso de Natali, tengo un sospechoso,  quisiera que le eches una mirada, tus poderes son necesarios"

Bueno parece que tendré un día agotador, me desperezo y me sirvo una taza de café mientras elijo que ponerme y planeo el día. Primero iré al centro con Leonard y los chicos, después iré a la jefatura para darle una ojeada a su sospechoso... Tal vez pueda comer con él.

Siguiendo mi plan, a las nueve de la mañana estoy en frente del gran edificio del grupo paranormal.

-¡Buenos días! - grito entrando por la puerta.

-Hola Dilayla - saluda Brad saliendo tras del escritorio.

-¿Cómo les fue anoche?

-¡De espanto, Dilayla! - exclama todavía asustado - esa cosa nos quitó energía, Robert casi se desmaya cuando estábamos preparando la máquina, pero supongo que lo atrapamos.

-A ver - suspiro - espero que esa cosa se haya ido.

Caminamos al cuarto de maquinas, ahí están todos reunidos mirando la computadora de Doug.

-Hola Dilayla - saluda Leonard, que camina hacia mi  con su polera negra apretada que deja ver esos brazotes... La baba se me cae, no puedo evitarlo.

-Hola, buenos días - respondo intentando salir del hechizo.

-Bueno Doug, muestra lo que tienes, el grupo está completo. - Leonard se acerca a la pantalla.

- Pues... - empieza - grabamos psicofonía de la fábrica, en momento en que Dilayla se quedó petrificada cuando sintió cerca al ente... se escuchó esto... - hace correr el programa y suena una voz ronca,         "Larguense" - fuerte y claro. - creo que la voz nos hace temblar a todos, se nos fueron los colores del rostro.

-Eso ¿Escuchaste tú? - pregunta  mirándome interrogante

-Sí, eso fue, sentí ese aliento a azufre en mi oído, se me eriza el cuerpo cada vez que me acuerdo  - respondo mientras siento como un escalofrío correr por todo el cuerpo.

-Bueno, otra cosa fue esto...cuando estábamos solos con Robert y Brad - pone el vídeo - miren esas siluetas en la puerta.

Miro el vídeo están las sombras que vi y la más grande, es esa cosa "no humana"

-Wow, se ven las siluetas, es como si esa cosa enorme usa a los dos pequeños como escudo. - exclama Doug.

-Es eso lo que hace - respondo pensativa mirando la pantalla.

-Hay más, mucho más... pero tengo que mejorarlo. - comenta Doug.

- ...Esa cosa está manteniendo cautivas a esas almas... ¿Díganme que las liberaron? - pregunto suplicante.

-No sabemos, - respondo Brad negando con la cabeza - Hice un campo electromagnético con esta caja de vidrio, - prosigue con la explicación - tuve la idea de lo que nos explicaste sobre ese ente, que succiona energía, entonces decidí producir mucha energía con este aparato para atraerlo y encerrarlo en la caja.

-Muy bien, en teoría...es un excelente aparato, pero no se olviden que en teoría el comunismo es bueno - ¿A qué soné sarcástica?

Todos empiezan a reír, Leonard me mira sonriendo, ¿he visto que me guiñó un ojo? 3 a 0 ¡wiiiiiii! .

-Bueno, los honores son tuyos, ve dentro de la caja, donde se supone está el ente.

Mis ojos se ponen como platos, no quiero nada que ver con él ente "no humano", juro que se me para cada uno de los vellos del cuerpo solo con pensarlo.

-Dale, Dilayla - exclama intentando animarme-  si está, estará atrapado en la caja, no te hará daño.

Respiro profundamente para armarme de valor, después me acerco con cautela a la caja, pongo los ojos en los visores de la caja y miro hacia adentro.

-¿Si hay alguien en esta caja, humano oh "no humano"? Deben darme una señal. - ordenó.

El generador K2 sube de golpe logro observar dos pequeñas sombras... Al verlas respiro aliviada.

-Sacaron a los cautivos. - respondo sonriendo eufórica.

-¡Genial! - gritan todos.

Leonard me abraza y me hace dar una vuelta en el aire.

-Es la primera vez que podemos atrapar algo y todo gracias a ti- exclama sonriendo todavía conmigo en brazos.

-La idea de Doug fue muy efectiva. - exclamo sonriente- hay que liberarlos.

-Voy por la sábila - exclama Robert saliendo por la puerta.

-...Y yo saco la oración de San Miguel Arcángel. - inquiero, mientras Leonard me baja, voy por mi cartera y busco dentro de ella la oración.

Después de hacer el ritual y de despedir a las almas de los obreros, Leonard me pasa la foto que sacamos la mañana que empezamos con la investigación, en ella estamos los seis por entrar a la fábrica, estoy al frente con Leonard a mi lado y los muchachos atrás de nosotros, ¡se ve genial!

-Ahora somos seis - afirma mientras me pasa la foto - cuelgala en la pared Dilayla, es tu primer caso dentro de nuestro grupo y gracias a ti atrapamos a nuestras primeras entidades.

Tomó la foto, me dirijo a la pared y la cuelgo la foto, los chicos aplauden cuando la ven colgada, me siento orgullosa, por fin mi don está haciendo algo más que molestar.

-¿Quieres almorzar con nosotros? - pregunta sonriendo.

Miro la hora, ya es tarde y tengo que ir a la jefatura para ver al sospechoso de Thomas.

-No, gracias, tengo que ir a otro lado, será para el próximo caso.

-Prepárate, viajaremos a Nueva Inglaterra.- sonríe, por fin veo gestos de coqueteo en él, ¡estoy feliz!

-Sí, será interesante el viaje. - respondo también coqueta.

-Sí, no veo las horas. - responde con una media sonrisa y eso me aloca completa.

Decido escapar antes de delatar mi atracción, me despido de todos rápidamente y vuelo a la jefatura, estoy muy tarde.

-Buenos días, - saludo a una muchacha que está sentada en la recepción de la jefatura- busco al detective Thomas Leinz, ¿Esta en su oficina?

- Sí, En el cubículo del fondo- me indica, mientras contesta el teléfono.

-Gracias - respondo, camino por el pasillo después toco la puerta del cubículo de Thomas.

-Hey Thom.

-Hey Di- responde dejando los papeles que tenía en la mesa de su escritorio. - Pasa y siéntate.

Entro,  cierro la puerta después me acerco a Thomas, le doy un beso en la mejilla y me siento.

-¿Y qué averiguaste del caso de Natali?

-Tengo un sospechoso - me alcanza una foto para que la observé, mientras lo hago el prosigue con su explicación - Richard Clayton, estuvo en la fiesta que estaba Natali, en un momento dado la molestó, tal vez hasta se propaso con ella, varios de los presentes lo vieron, se fue antes que ella por ese motivo... Quién quita que la esperó en ka calle y la atacó.

Miro la foto, en mi hombro aparece Natali, ella mira y asiente mostrándome el collar de ojo turco.

-Sí, es él - respondo rápidamente, sin miedo a equivocarme, dejo la foto en el escritorio y miro a Thom fijamente.

-¿Lo juras? - pregunta sorprendido por mi afirmación.

-Sí, Thom, es él, - respondo colocando los ojos en blanco, estoy molesta por su incredulidad- tiene el ojo turco en el cuello, los ojos son del color que vi en mi visión, ¿ tiene rasguños en la cara? - pregunto.

-Si... Los tiene. - responde Thomas sonriendo.

-Es él... te lo aseguro. - vuelvo a responder con seguridad -Natali le hizo esos rasguños, te aseguro que si hacen un ADN encontrarán lo que están buscando.

- ¡Di..., sí es él, juro que esta tarde tendrás el mejor sexo de tu vida!. - exclama poniéndose de pie tomando la foto mientras me  sonrió divertida por el comentario.

-¡Ya...payaso! - respondo divertida-  deja de hablar tonterías... Es él, lo aseguro y garantizo.

-Muy bien, - pasa por mi lado y me planta un beso en plena boca- esperame aquí, iré a encerrar al bastardo, pediré una orden al fiscal para un ADN para los rasguño y nos vamos. Ok.

-Ok... Thom. - logro responder un poco atontada, algunas veces me deja sorprendida con sus arrebatos.

Thom sale, mientras yo me quedo viendo sus expedientes de su escritorio.

Es el típico hombre desordenado, aunque yo también soy una desordenada, así que ¿de que me quejo?, Pero él es más.

Empiezo a arreglar un poco el desorden que tiene sobre su escritorio, mientras lo hago encuentro entre un mundo de papeles sus fotos enmarcadas, en una está Thomas con su mamá que murió de cáncer hace ya unos buenos años, en otra está con su padre y hermano menor y en la otra estamos en Italia. Me acuerdo de ese día, nos fuimos mejor dicho nos dimos una escapada a Roma, nos sacamos una selfie con su celular y él muy... No me dió una copia.

-¿Qué haces, Di? - pregunta Thomas abriendo la puerta, por su rostro puedo asegurar que se sorprendió de ver su escritorio despejado.

-Miraba tus fotos y arreglaba tu escritorio, me debes una copia de esta foto - exclamo mostrándole la fotografía.

-Te llevaré una con tu dulce - sonríe - ¿nos vamos? Ya hice todo lo que tenía que hacer.

-Sí, vámonos. ¿Salió todo bien?

-Por ahora, ya está tras las rejas, pero sin pruebas tangibles lo soltarán en unos días, por eso pedí orden de cateo para su casa, auto, y un ADN para las heridas.

-Pero... ¿Mi descripción? - se supone que les presento pruebas con mis visiones, estoy confundida y molesta.

-Sabes que tus visiones no son prueba para un juicio. - me levanta el mechón de cabello que me cuelga y lo pone detrás de la oreja - Tranquila Di, tu ayuda, como siempre, es necesaria, especialmente para mí.

Un poco molesta con la justicia, salgo de la jefatura con Thomas.

Almorzamos en un pequeño restaurante del centro, recordando graciosas anécdotas, eso es lo lindo de nuestra amistad compartimos varias experiencia y anécdotas de estos cinco años de conocernos, después Thomas me lleva a su departamento.

-Muy bien, Di, tenemos toda la tarde.

-¡Creo que me prometiste algo! - exclamo con picardía.

La verdad es que dentro de cuatro paredes dejamos la frienzone a un lado y entramos a la zona pasional y eso me gusta, no puedo negarlo, Thomas es mi perfecto amante.

- Y cumpliré como te lo dije - Sonríe mientras me atrae  a su cuerpo, me besa con pasión, no me derrito con sus besos pero vaya que besa muy bien.

La tarde entera estamos en nuestro frenesí pasional, no hay un mueble o cuarto que se salve de los dos y de nuestra pasión, después de estar completamente satisfechos nos dormimos hasta que algo me hace saltar de la cama.

Ahí parado en la punta de la cama está la sombra de un hombre.

-Hola - susurró levantándome, tomo la camisa de Thomas y me acerco a la sombra que me mira expectante.

*Ayuda...

-Por supuesto...te ayudaré, ¿quieres que te acompañe?

La sombra asiente, así que empiezo a recolectar mi ropa que está botada por todo el salón.

-¿Qué haces parada? - Thomas sale soñoliento del cuarto, rascando su cabeza, - ¿ya te vas?

-...Sombra - respondo mirando al lado donde está parada.

-Oh ok, voy a vestirme y acompañamos a tu amiga sombra.

-Te espero.

Unos minutos después Thomas sale con un buzo y una chamarra roja.

-Listo, Di.

-Pues vamos.

La sombra nos lleva a un sector muy lejos del centro de la ciudad, llegamos cerca del cuerpo y la sombra tiene rostro, es un hombre,  la cara la tiene lastimada y llena de sangre, se para en una piedra enorme y me indica con el dedo, donde está.

-¿Thomas, dime que no está debajo de la piedra? - suplico un poco asustada, con razón vi su cara con sangre.

Thomas se acerca con su linterna, echa un vistazo y vuelve a mi lado.

-Ve a tu departamento y espérame, llamaré caballería - toma su teléfono y marca un número.

-Me quedaré contigo hasta que lleguen tus compañeros.

-Está bien, - responde cuando termina de hablar con la jefatura - vamos al auto, hace frío y bueno el cuerpo no está nada atractivo para ser visto - responde sonriendo.

-Eres muy gracioso y para colmo en estos momentos. - Me toma del brazo y entramos al auto.

-¿Un cigarro?- pregunta sacando dos de la caja.

-Si, dame uno. - Encendemos los cigarros, empezamos a fumar mirando al vacío.

-¿Cómo lo haces?. - pregunta intrigado.

-¿Qué?

-Ver más allá de lo que nosotros vemos. - Niego con la cabeza y alzó los hombros.

-Ni idea Thom, desde que tengo uso de razón veía estas cosas, - doy una bocanada a mi cigarro - al comienzo les tuve miedo, especialmente a los entes "no humanos " lloraba y me desesperaba, por eso mi familia me decía que era un experimento extraño, es mucho más difícil cuando eres pequeña, mis padres me llevaron a psicología y psiquiatras pero ellos no lograron hacer nada con mi don, hasta que mi abuelo me contó que era como la hermana de mi mamá, me explicó que es un don no algo de lo que hay que asustarse, que sirve para que ayudes a otros y así lo hice, hasta ahora.

-Y ¿los "no humanos" como tú los llamas?

Lanzó un Bufido - de esos, ni hablar Thom, son lo peor... Me ponen histérica, esas cosas son maldad pura.

-Asustas... - se frota las manos y bota la colilla de cigarro afuera, en eso suena su radio.

-Teniente, estamos en el lugar.

-Muy bien Di...-me lanza las llaves del auto ni bien sale - ve tú si te vas a tu departamento o al mío, me mandas un mensaje para saber dónde estás, estaré un buen tiempo con el levantamiento.

-Pero... ¿Cómo te iras tu?

-Uno de los chicos me llevará, ahora tengo que trabajar, gracias por darme tanto trabajo - responde sarcástico - me hubiera querido quedar en mi cama caliente al lado tuyo.

-Ya te dije que eres un payaso...- afirmo divertida - Ya, nos vemos más tarde, te aviso donde me voy.

-Ok- sale del auto y se dirige a la roca, mientras  prendo el auto y me voy a mi departamento.

Llego a casa, me doy un duchazo y le mando un mensaje a Thom, "estoy en mi departamento, nos vemos más tarde"

Me cambio de ropa después me echo en la cama, cierro mis ojos y quedo profundamente dormida.

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